MANUEL BARRAL | A CORUÑA
La flota pesquera gallega deberá pagar este año prácticamente lo mismo
que en 2009 si quiere contratar el seguro del mal tiempo a pesar de que
la Xunta subvenciona en esta ocasión el 78% de la póliza mientras que
el año pasado sólo cubría el 70% del importe total. La reducción del
precio final con respecto al del pasado ejercicio no alcanza, en el
mejor de los casos, los seis euros. Al mismo tiempo que la Consellería
do Mar subió la subvención, la aseguradora concesionaria del servicio
encareció el importe de todas las pólizas un 36%.
Este
seguro pretende dar cobertura a la flota pesquera gallega y a los
percebeiros para que no tengan que salir a faenar y mantengan los
ingresos cuando las condiciones meteorológicas sean adversas. Es un
servicio pionero en la actividad extractiva que pretende evitar que los
profesionales de la pesca corran riesgos innecesarios.
Precisamente,
para mejorar las condiciones de esta póliza del mal tiempo, la
Consellería do Mar convocó en noviembre un concurso -el segundo tras el
de la Xunta bipartita- entre las entidades aseguradoras interesadas en
prestar el servicio. El departamento que dirige Rosa Quintana puntuaba
las aportaciones de las empresas participantes siempre que supusiesen
una mejora en relación con los mínimos exigidos por la Administración
gallega.
Finalmente, la aseguradora adjudicataria ganó el
concurso con una propuesta que encarece un 36% las primas iniciales
para todos los tipos de flota.
El año pasado los arrastreros
de litoral de menor potencia debían pagar inicialmente 491,64 euros por
el seguro, pero con la ayuda para el 70% del importe, otorgada por la
Xunta durante la etapa del bipartito, el precio final era de 147,49
euros. Ahora el desembolso inicial asciende a 667,50 euros, que con la
subvención del 78% de la Consellería do Mar se reduce a 146,85 euros,
apenas un euro de diferencia en relación con 2009.
La
indemnización por un día de paralización de la actividad, por su parte,
asciende a 125 euros y por todo el ejercicio a un máximo de 2.500
euros, las mismas cifras que con los contratos del ejercicio pasado.
Las
condiciones meteorológicas mínimas para poder cobrar las compensaciones
económicas también son las mismas que con el servicio prestado por la
compañía aseguradora tras el concurso del bipartito.
El
arrastre de litoral cobrará la ayuda por inactividad siempre que la
velocidad del viento supere los 60 kilómetros por hora, las olas sean
de más de 5,5 metros y estas condiciones se den al menos durante dos
días seguidos. Para las embarcaciones de cerco rige la misma velocidad
del viento y franquicia pero las olas tendrán que ser de más de los 4,5
metros para cobrar.
Mientras, las embarcaciones de artes
menores y los percebeiros a flote cobrarán las indemnizaciones cuando
durante más de cuatro días se registren ráfagas de viento superiores a
los 50 kilómetros por hora y olas de más de 3,5 metros de altura.
Los
percebeiros a pie, por su parte, tendrán que estar tres jornadas sin
faenar, con vientos de 55 kilómetros hora y olas de más de cuatro
metros, para recibir la compensación económica fijada por la compañía
aseguradora.
En el sector pesquero gallego no existe, sin
embargo, cultura del seguro. El año en el que se registraron más
suscripciones, 2009, sólo 211 profesionales -de los 5.000 posibles
entre pesca y marisqueo- contrataron el servicio.
Los
profesionales que apoyan esta póliza del mal tiempo esperan que los
temporales de las últimas semanas sirvan para que marineros y armadores
tomen conciencia de que "es mejor pagar el seguro que arriesgarse en el
mar". En el último mes la flota gallega se vio obligada a amarrar en
varias ocasiones por las malas condiciones meteorológicas.